domingo, julio 09, 2006

Tabulado

Este blog continúa en Tabula Rasa.

martes, julio 04, 2006

4 de julio

Mirad como han celebrado el 4 de Julio en Pajamas Media.

Progres españoles de todos los partidos, no os cortéis. Recordarnos lo «horteras» que son los yankees. Y los coreanos del norte, a lo suyo (cobertura exhaustiva en Blogs of war).

lunes, julio 03, 2006

La más grande utopía universal

El presidente sediciente y anticonstitucional Rodríguez está de viaje por India, patria del misticismo y del sistema de castas. Según informaban en Ajopringue, el mandatario «español» escribió esto en el libro de honor de Gandhi:
Paz. Vivir en paz, la más grande utopía universal. Con emoción y admiración a Gandhi. De España, un país en paz, un país para la paz.
Recordemos un hecho. Tras las campañas «pacifistas» animadas por Gandhi en India se desató un clima de violencia y detrucción que habría provocado entre 1 y 2 millones de víctimas y entre 5 y 6 millones de desplazamientos. El mismo Gandhi, que terminó por ser una víctima más, declaró: «Este episodio no tiene análogo en la historia del mundo, y me induce a inclinar la cabeza avergonzado».

domingo, julio 02, 2006

La ONU, al servicio del racismo

Las Naciones Unidas dieron un nuevo paso en junio de 2006 en el reconocimiento del racismo institucionalizado mediante la aprobación, por el Consejo de Derechos Humanos, de la así llamada Declaración Universal de los Pueblos Indígenas. El texto recibió 30 votos favorables y sólo dos en contra (Canadá y Rusia).

Desde la sistematización del derecho de gentes por el salmantino Francisco de Vitoria, muchos han sido ya los episodios conocidos por el derecho internacional. El principal hito moderno, resultado de la revolución francesa, fué como es sabido la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (10 de diciembre de 1948) culmina el proceso que después se ha dado en llamar derechos humanos de «primera generación». Estos derechos se aglutinaban en torno a la salvaguarda y promoción de las libertades individuales, de acuerdo con el mismo espíritu de la racionalidad política iniciada en la revolución, frente al antiguo régimen. Los derechos individuales son, en consecuencia, inseparables de la nación política que permite «fabricar» ciudadanos libres e iguales. La nación política es la obra del republicanismo moderno y, como ha explicado Gustavo Bueno, se basaba justamente en la eliminación de las diferencias colectivas (por ejemplo, frente a los girondinos que pretendían mantener la unidad de los departamentos) así como de las diferencias étnicas. La nación política no es la nación étnica; la ciudadanía no se construye en torno a la etnicidad, la raza o la «cultura», sino en torno a la individualidad política y la nación.

Sin embargo esta orientación «individualista» del derecho internacional, fué pronto puesta en entredicho a partir de la segunda generación de derechos. Estos derechos ya no se organizarán únicamente en torno a la individualidad política, sino en torno a la colectividad (Gross Espiell: Community oriented rights) . De aquí surge, por ejemplo, la Declaración de los Derechos de los Pueblos proclamada en Argel el 4 de julio de 1976, que en un contexto de descolonización y lucha contra el «imperialismo», no será ratificada por los EE.UU (pero sí por la Unión Soviética). También tiene lugar en este marco la evolución del «Derecho al desarrollo», desde el Pacto Internacional de Derechos Económicos y Culturales que entra en vigor el 3 de enero de 1976. El ámbito político del Islam también se aprovechó de esta nueva orientación colectiva y comuntaria mejor que individual. Pese a que la Declaración Universal de los Derechos Humanos fue ratificada por muchos países musulmanes, sin embargo en 1981 se firma La Declaración de los Derechos humanos en el Islam, y en 1990 se acuerda en El Cairo una nueva declaración de los Derechos Humanos. Finalmente en 1994, la Carta Árabe de los Derechos humanos.

Llama la atención que las nuevas condiciones políticas hayan emplazado a Rusia a rechazar su postura tradicional de Argel. Sin duda, los problemas con el Islam y otros grupos étnicos, particularmente en Chechenia, han debido jugar un papel clave.

Ahora, reunicos en Ginebra, los autoproclamados «pueblos indígenas» han dado un paso importante hacia el reconocimiento de supuestos derechos colectivos (en realidad, privilegios) basados en la raza, etnia o cultura. Sin embargo este proceso no puede separarse de los hechos políticos del presente. En el caso de Suramérica, esta declaración parece difícilmente separable de la influencia del nuevo «imperialismo bolivariano» y de la ideología indígeno-marxista de Chávez, Kirchner, AMLO o Morales. No por casualidad los firmantes de Ginebra señalaban al final de su declaración su agradecimiento al Presidente Chávez «por sus grandes esfuerzos para llegar a la finalización con este texto. Su paciencia para asegurar que los Estados y los Pueblos Indígenas contribuyó efectiva y equitativamente al resultado final y merece nuestro mayor aprecio».

La infamia se consume y se celebra en las más altas instancias. Por supuesto, con el apoyo irreflexivo de todos los «progresistas» y racistas de nuevo tipo, en nombre de la sociedad multiétnica. Pero, el aumento de poder para los llamados «pueblos indígenas» no incrementará las libertades individuales ni facilitará el acceso genuino al desarrollo económico, sino que reforzará aún más -ante la sonrisa de los tiranos- el poder y los privilegios de las economías regresivas, también llamadas «tradicionales». Levi-Strauss escribía, en un informe para la Unesco de 1952: «En racista se torna el discurso racial cuando sucumbe a dos falacias, una moral y otra científica». Deberíamos añadir otra falacia: la jurídica.

Sobre cosas que se ven en el cielo

Conocido en el mundo de la meteorología como arco circunhorizontal (circumhorizontal arc) está rara vista fué capturada en película el tres de junio al norte de Idaho, cerca de Washington, según informó National Geographic.

¿Será otro signo del apocalipsis ecológico, tal y como la ha vaticinado Al Gore? Via Pajamas Media.

viernes, junio 30, 2006

Mariano el Terrible

¿Pero existe realmente oposición en España? Delante de la virtual destrucción de la nación, de la ley y de la soberanía (españolas), lo único que se le ocurre al líder de la oposición es apelar, esta mañana, a la defensa ordenada de la monarquía de partidos. Hasta el normalmente fogoso FJL estuvo más bien tirando a blando.

En lugar de convocar la república, ya que no se atreven a procamarla, se insiste en hacer apología de aquello que precisamente forma parte del problema: el seguimiento de la partitocracia. ¿Qué deben hacer los ciudadanos descontentos? Respuesta de Don Mariano: «Apoyar al PP». Punto y pelota. El resultado de tanta tibieza sólo puede ser la desmovilización y desmoralización ciudadana. Porque no se trata de que los ciudadanos sigan al PP, sino de que el PP siguiera a los ciudadanos. De lo contrario los ciudadanos tendrán que demostrar la suficiente responsabilidad para buscar nuevas plataformas de acción. O arrostrar las consecuencias.

Ante una oposición que se limita a «no apoyar», acaso por temor a perder su parte proporcional en el reparto de favores y prebendas, el gobierno y sus aliados lo tienen fácil. La vicepresidenta del gobierno, por ejemplo, ha pasado revista hoy a los apoyos internacionales con los que cuenta Rodríguez, principalmente Barroso, Blair o Chirac. Sí. En Venezuela también se alegran. Pero mientras se saluda la llegada de la paz, se preparan para la guerra; y a la vez que se llama a la «libertad de los pueblos», se hostiga a los autonomistas de Zulia. Etcétera, etcétera.

NO basta ya con la negación. Hay que empezar a afirmar, empezando por la indispensable afirmación republicana.

Mariano, ¡el terrible!

Ministry of Silly Walks

No sé si los Monty Pyhton se propusieron, en este sketch, hacer una crítica específica del laborismo y de las entretelas de la burocracia en el estado del bienestar, pero desde luego eso es exactamente lo que parece. Si hemos llegado a subvencionar el aerobic, ¿por qué no crear un ministerio sobre «andares tontos»?



Por cierto, ya se puede leer la autobiografía de los Python

La conexión americana

Riesgo Global en Latinoamérica informa sobre la conexión ETA - América. Los «independentistas» han utilizado y utilizan Hispanoamérica como campo de operaciones y como medio de difusión para su doctrina marxista-indigenista:
(...) llegaron con un discurso reivindicativo, quejandose de que eran perseguidos igual que los indígenas, que también tenian una lengua propia como ellos, y que también querian un territorio autónomo pero que el opresor Estado español no le daba tregua a los vascos , los apresaba, torturaba y mataba....un discurso muy adecuado a paises que venian saliendo de sus dictaduras y por cierto, impresionante para gente ignorante y pobre que encontraban en estos vascos un discurso y necesidades similares a las suyas.
Es de suponer que esta doctrina correrá mejor suerte aún en el futuro próximo, no sólo por la nueva situación política en España, sino por la consolidación del no tan nuevo balance de poder hispanoamericano, en el que el imperialismo bolivariano y su fantasía de la «gran patria» de los pueblos juega un papel fundamental. No hace falta más que ver como la cadena Tele Sur se hacía eco en su día de la «tregua». Esta «ventana al acontecer latinoamericano», según Andrés Izarra, escribía párrafos tan premonitorios como éste: «El primer acuerdo con el grupo armado fue un logro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el cual renueva las esperanzas en resolver un conflicto político y social, que también es considerado por el partido como una herida abierta que divide a la población española».

jueves, junio 29, 2006

El monopolio de SGAE

¿Es posible la auto-edición de obras, fuera del monopolio efectivo de SGAE? Según la noticia reciente que aparece en estos foros, sí, pero hay que sortear muchos obstáculos. SGAE es, en principio, una sociedad privada sobre la gestión de los derechos de propiedad intelectual. Sin embargo, constituye de hecho un monopolio estatal disfrazado (apoyado tanto desde el PSOE, como desde el PP), desde el momento en que la legislación se aprueba pensando en los designios de la SGAE, y desde el momento en que los ciudadanos no tienen a disposición una competencia real entre distintos oferentes. Bruselas ya ha expedientado a la sociedad española «privada» debido a sus prácticas restrictivas. Ahora bien, el ámbito europeo es también esencialmente arbitrario, y en consecuencia esencialmente monopolístico y restrictivo. En un documento sobre la auto-producción leemos: «El productor no podrá, sin previa autorización expresa de SGAE, exportar en todo o en parte, a países que no sean miembros de la U.E., los ejemplares producidos en ejercicio de esta autorización»; y más adelante: «El productor no podrá utilizar para la duplicación o el prensaje de sus soportes fonográficos los servicios de un tercero que no disponga de contrato con SGAE, salvo que dicho tercero, de forma expresa y por escrito, se responsabilice solidariamente ante SGAE, junto con el Productor, del cumplimiento de todas las obligaciones contenidas en este contrato». Resumiendo: prebendas, privilegios y monopolio. Falta de libertad. Quizás alguien que lea esto pueda explicárnoslo mejor.

¡Viva la III República !

Justo en el día en que se consagra la destrucción de la soberanía española. Por favor, leerlo con atención. Encontrado en El Blog del Anarca.

Antonio García Trevijano

Segundo Discurso de la República

Ateneo, 28 de marzo de 2006. En el 75 aniversario de la II República

En este País de las Maravillas para Partidos, como en el de Alicia, se desconoce por completo no solo el valor sino la existencia de lo auténtico. El lenguaje de la eufemia, al ser universal, designa las cosas sociales y políticas con palabras y frases edulcoradas que llegan a constituir un mundo ficticio en suplantación del mundo real. El triunfo del eufemismo lo garantiza el consenso de partidos y medios de comunicación. Cualquier afirmación contraria al consenso se considera delito social. No se extrañen, pues, de que mi discurso sea un delito continuado.

En esta Monarquía de Partidos estatales, España ha dejado de ser comunidad política. Como idea espiritual, agoniza. Su historia se reduce a geografía. Su materia económica y social, aumenta. Su cultura se consume como mercancía. España pierde su identidad.

La contradicción entre el ser y el querer de los españoles en tránsito, en esta Transición sin destino, crea un conflicto irreconciliable entre el hecho de ser España un Todo y la voluntad política de tratarla como Parte. Un tipo ontológico de conflicto entre la existencia y la esencia de la Nación española.

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miércoles, junio 28, 2006

Verlo todo, tocarlo todo, pensarlo todo

Pornografía. ¿Por qué? ¿No es mejor el erotismo sublime, profundo y descosificador? El hombre es un animal escópico, dotado de un insaciable apetito de verlo todo (y del modo más invisible posible). Tocarlo todo, incluso. Pero no siempre la pornografía estuvo tan mal vista. No hasta que se convirtió en pornografía de masas, y la ley implacable de los rendimientos decrecientes cercenó su prestigio aristocrático (Alfonso XIII, según cuentan, era un consumado pornógrafo), quitando algún momento fugaz de «porno chic». Pero la pornografía sigue dando para toda clase de análisis y requiebros teóricos. Verlo, tocarlo, pensarlo todo. Ahí están las obras del semiólogo Román Gubern (autor de El eros electrónico y de La imagen pornográfica y otras perversiones ópticas) e incluso una pequeña contribución de ¡Federico Jiménez Losantos!, que escribió hace tiempo en colaboración La revolución teórica de la pornografía.
¡Qué espléndido el cine obsceno! Es exaltante. Un descubrimiento. La vida increíble de los sexos inmensos y magníficos en la pantalla, el esperma que brota. Y la vida de la carne enamorada, todas las contorsiones. Es admirable. Y muy bien hecho, de un erotismo loco. ¡Cómo me gustaría que lo vieras! (…) Deberían ponerlo en todas las salas y en las escuelas. Terminaría habiendo matrimonios posibles, los primeros, uniones sagradas, multiformes.¡Por desgracia, la poesía aún no ha nacido!
El fragmento pertenece a una carta que Paul Eluard escribió a Gala en mayo de 1929. Curiosa fecha, por cierto, justo antes del fín del optimismo y de la entrada en el mundo del socialismo keynesiano. Y lo escribía antes de Internet que, como todo el mundo sabe, ha nacido para la pornografía.

Todo esto viene a cuento, o no, de un salto que dí desde la criatura hasta un curioso sitio llamado Porno Lab. Allí leo una crítica muy afinada de la supuesta «cosificación» esquizoide de la pornografía:
(…) habría que cuestionarse si del mero hecho de tomar parte en algún tipo de relación social en la que se abstrae provisionalmente la compleja y entera humanidad y personalidad de uno o más de los sujetos, por ejemplo cuando se es atendido por un camarero en un restaurante (sin preguntarle antes por la salud de su anciana madre y ofrecernos para acompañarle en el hospital) o cuando requerimos los servicios de un fontanero para que nos repare un sumidero (sin invitarle previamente a comer y cerciorarnos de su intensa y compleja vida interior), habría que cuestionarse, decimos, si la mera participación en cualquiera de estas relaciones en las que, efectivamente, se tiende a cosificar al otro, identificándole con determinada función social y eventualmente remunerándole por ello, nos convierte en peligrosos esquizoides encaminados a perder nuestra humanidad.

No es deporte

Bueno, ya se consumó el nuevo desastre ante una audiencia de doce millones. Se terminó el patriotismo de ficción y el nacionalismo mediático ad hoc. Sería un profundo error de cálculo ver en los Mundiales de fútbol un fenómeno estrictamente lúdico o deportivo. Vía Ceteris Paribus llego a esta definición: «Las noches románticas de pareja son substituidas por un griterio sin sentido sobre 22 hombres y una pelota que no tienen otra cosa mejor que hacer que correr de un lado a otro dándole patadas a una pelota. ¿Es esto lo que nos diferencia de los animales?» Lo cual me recuerda, inevitablemente, a aquello que en otro blog se escribía sobre la interpretación no católica de la eucaristía. Así como los no católicos no pueden ver en el ritual eucarístico más que un conjunto de obscenos gestos teatrales, pero no pueden sentir la presencia real de Cristo en la hostia, así muchos no pueden apreciar en el partido de ayer más que un «griterío sin sentido» a causa de «22 hombres y una pelota». Semejante interpretación, sin embargo, es ciega al significado que los agentes sociales producen. Y el significado es, ante todo, una producción social, un uso compartido. Se quiera ver o no, los campeonatos del mundo ponen en juego, escenifican, la fuerza moral de naciones enteras, como demuestran las audiencias millonarias. Los Mundiales son, fundamentalmente, política internacional.

Notas sobre el significado económico del ocio

Esa cosa llamada ocio, que los griegos llamaron Skholé, se ha entendido tradicionalmente como un propium del hombre libre, puesto que constituye aquella esfera que permite al ser humano liberarse de las obligaciones y del trabajo esclavo. Sin embargo, sería un error considerar el ocio un fenómeno más allá de la economía. El ocio tiene un significado económico al menos en dos sentidos. Tiene un significado específicamente económico, puesto que el tiempo de ocio suele emplearse en el consumo de bienes y servicios producidos por otros. Aún en el llamado «ocio autónomo» (por oposición al ocio heterónomo, llamado «consumista»), diletante, sublime y humanista, difícilmente el hombre podrá librarse de consumir el trabajo de otros: «El llamado ocio democrático resulta ser, desde esta perspectiva, tan básico como el trabajo. Porque este ocio conforma al individuo con “opiniones propias” (aunque no tan originales que hagan imposibles las predicciones demoscópicas). Y, por ello, lo que la democracia habrá de prohibir no es el ocio, sino el ocio que disminuya las capacidades del “consumidor sostenible” (tal sería el caso de las drogas destructivas)» (Gustavo Bueno, en Telebasura y democracia). Del mismo modo que, en la esfera del trabajo, se trata de que el productor no rebase ciertas condiciones mínimas de existencia (la «ley de hierro de los salarios» de Marx), el perseveratum del ciudadano como consumidor sostenible podría verse seriamente comprometido por el «ocio nocivo», un ocio destructor del propio consumidor. Carece de sentido, por lo tanto, una defensa racional (y económica) del consumo de drogas destructivas basada en ideas sublimes sobre la dignidad y la «libertad individual».

Pero el ocio tendría también un significado económico genérico, al menos desde la escuela austríaca. La tendencia del hombre a preferir el ocio sobre el trabajo, en un mundo donde es necesario economizar el trabajo precisamente en función del ocio, forma un dato de la praxeología. Ludwig Von Mises, en Acción Humana:
The disutility of labor is not of a categorial an aprioistic character. We can without contradiction think of a world in which labor does not cause uneasiness, and we can depict the state of affairs prevailing in such a world. But the real world is conditioned by the disutility of labor. Only theorems based on the assumption that labor is a source of uneasiness are applicable for the comprehension of what is going on in this world.

(...) Experiencie teaches that there is disutility of labor. But it does not teach it directly. There is no phenomenon that introduces itself as disutility of labor. There are only data of experience which are interpreted, on the ground of apriostic knowledge, to mena that men consider leisure –i.e., the absence of labor – other things being equal, as a more desirable condition than the expenditure of labor. We see that men renounce advantages which they could get by working more –thati is, thay they are ready to make sacrifices for the attainment of leisure. We infer from this fact that leisure is valued as a good and that labor is regarded as a burden. But for previous praxeological insight, we would never be in a position ro reach this conclusion.

In a world in which labor is economized (…) The expenditure of labor is deemed painful. Not to work is considered a state of affairs more satisfactory than working. Leisure is, other things being equal, preferred to travail. People work only when they value the return of labor higher than the decrease in satisfaction brought about by the curtaliment of leisure. To work involves disutility.

Psychology and physiology may try to explain this fact. There is no need for praxeology to investigate whether or not they can succeed in such endeavors. For praxeology it is a datum that men are eager to enjoy leisure and therefore look upon their own capacity of material factors of production. Man in considering an expenditure of his own labor investigates not only whether is no more desirable end for the employment of the quantity of labor in question, but no less whether it would not be more desirable to abstain from any further expenditure of labor. We can express this fact also in calling the attainment of leisure an end of pursposeful activity, or an economic good of the firs order. In employing this somewhat sophisticated terminology, we must view leisure s any other economic good from the aspecto of marginal utility. We must conclude that the first unit of leisure satisfies a desire more urgently felt than the second one, the second one a more urgent desire thatn the third one, an so on. Reversing this proposition, we get the statement that the disutiliy of labor felt by the worker increases in greater proportion than the amount of labor expended.

martes, junio 27, 2006

Ha empezado el diálogo

Así transcurrió la primera jornada: